La música calma, relaja, anima y mueve. Nos hace reir, soñar, viajar en el tiempo y a otros lugares... nos consuela y nos reconcilia con nosotros mismos. A veces, es ella quien logra verbalizar nuestros sentimientos, aún cuando no logremos comprenderlos. Nos afecta sin querer, para bien o para mal. Es lo más parecido a la magia porque transforma todo lo que toca. Cuando además está en nuestras raíces, se nos...
































